¡La violencia siempre es violencia!
Los géneros solo son distintivos para la reproducción natural y por nada mas
eso uno puede verlo, cuando la mamá sale a trabajar o el papá cuida a los hijos
haciendo uno y otro un doble papel que engloba de alguna
manera, el sentimiento del ser humano por los de su especie.
En un mundo tan competitivo en todos los aspectos
y que la propia sociedad apoya, nacen conceptos
que durante mucho tiempo
fueron alimentados por intransigencias sociales
que hoy el mundo global, y sin fronteras informativas
se encarga de relatar física y virtualmente.
Ese proyecto de infinito amor hacia los niños que hoy son hombres
trajo a este presente la violencia que vemos a diario.
Padres sin el menor atisbo de carácter, que jamas influenciaron en sus hijos,
la verdad espeluznante de la violencia y trama de lastimar y curarse de la nada,
convirtiendo asesinos y victimas apoyados, por la maquinaria económica y vulgar:
Las heridas de una mujer en la pantalla, son una fabrica de hacer dinero
dándole a estas las migajas, que ellas aceptan encantadas como un tesoro.
Una sociedad sin identidad permitió que el hoy hombre, ayer niño
lastime sin recibir castigo alguno, a esas damas que son falsamente maquilladas de dolor
y que en su vació interior, se embarcan en conseguir la única gloria de ser sometidas
al desordenado mundo de la cultura y que no todos saben separar, Realidad de la Ficción.
Los géneros solo son distintivos para la reproducción natural y por nada mas
eso uno puede verlo, cuando la mamá sale a trabajar o el papá cuida a los hijos
haciendo uno y otro un doble papel que engloba de alguna
manera, el sentimiento del ser humano por los de su especie.
En un mundo tan competitivo en todos los aspectos
y que la propia sociedad apoya, nacen conceptos
que durante mucho tiempo
fueron alimentados por intransigencias sociales
que hoy el mundo global, y sin fronteras informativas
se encarga de relatar física y virtualmente.
Ese proyecto de infinito amor hacia los niños que hoy son hombres
trajo a este presente la violencia que vemos a diario.
Padres sin el menor atisbo de carácter, que jamas influenciaron en sus hijos,
la verdad espeluznante de la violencia y trama de lastimar y curarse de la nada,
convirtiendo asesinos y victimas apoyados, por la maquinaria económica y vulgar:
Las heridas de una mujer en la pantalla, son una fabrica de hacer dinero
dándole a estas las migajas, que ellas aceptan encantadas como un tesoro.
Una sociedad sin identidad permitió que el hoy hombre, ayer niño
lastime sin recibir castigo alguno, a esas damas que son falsamente maquilladas de dolor
y que en su vació interior, se embarcan en conseguir la única gloria de ser sometidas
al desordenado mundo de la cultura y que no todos saben separar, Realidad de la Ficción.
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